
San José de Copertino alcanzó la denominación de "monje volador" debido a sus levitaciones. Se llamaba Giuseppe Desa y había nacido en 1603, siendo un niño débil y enfermizo. Cuando era un adolescente, de tendencias religiosas muy marcadas —y más adelante siendo ya monje—, se flagelaba con actos de penitencia. Pero en sus momentos de arrebato, por lo general inspirados por un sentimiento religioso, José flotaba en el aire, profiriendo gritos y, en algunas ocasiones, gesticulando con terribles ademanes. A los 22 años se hizo monje franciscano en Copertino, un lugar del sur de Italia. Su fama de santidad y bondad se difundió por los pueblos vecinos, a pesar de que sus ruidosas levitaciones perturbaban a sus hermanos en religión. De hecho, no le permi-tieron formar parte del coro. En una ocasión se alejó de los demás monjes refugiándose en un rincón de la capilla, para rezar completamente solo. De repente, profirió un fuerte grito, flotó en el aire y, ante la sorpresa de todos los presentes, voló hasta el altar. Con otro grito, regresó, siempre en la misma posición de rodillas, al lugar que ocupaba anteriormente, y allí empezó a dar vuel-tas cantando y bailando. La Iglesia llevó a cabo una investigación sobre José, pero fue declarado inocente de la acusación de impostura a base de falsos milagros.


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